El silencio. Refugio de las palabras prohibidas, de torpes intentonas. Compañero de la desconfianza y a la vez arma de las miradas que se cruzan.
El silencio es el patio de colegio de mi ilusión y cada mañana se pelea con todos los ruidos de la calle.
Aunque aquí escriba, la mayor parte de mi ser está en silencio.

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