La sombra del hombre invisible



Devoro esos momentos bajo la envidia del mismísimo Saturno y es que no existen meses en el calendario donde mi mente descanse de sus recuerdos. Cuando a menudo la melancolía es invocada por alguna canción y esta a su vez embriaga con deseo cada ápice de mi ser, es entonces cuando en vez de sentirme frustrado actúo como un casual espectador en el largometraje de mi vida y dejo fluir mi pasado a través mi, déjome llevar por un inigualable torrente de sensaciones que me convierte en una singular plenitud, un coloso de rodas feliz por ser eterno en el tiempo.

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