Con cada vez más frecuencia son momentos cortos y de una intensidad escalofriante los que vencen a los que la pesadez del tiempo convirtió en monotonía.
Momentos por los cuales me tildaron de loco y a los que contesto pues ¿no sería locura robarlos del pasado, condenarlos a la inexistencia?. ¿No sería locura arrepentirse por no haberlos vivido?. Vivir una vida que crees dibujar de colores para al final descubrir que todo fue en blanco y negro. No vivir una vida plagada de sorpresas, de guiones rotos, de nuevos comienzos. ¿No sería eso una locura?

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