Enfermaron de otoño los inviernos.



¿Entenderán los portales de soledades?. La noche se extienden por mis calles y el frio se encarama a las rejas de las ventanas, desolado cuadro que no invita a pararse en cualquier lugar.

¿Entenderán los pentagramas de notas musicales? Ni sin sol, ni con clave, quisiera caminar, pero llueve y no hay canción que me ayude a no ser vulgar.

Al final llegó el otoño y me apetece mirar por una ventana que no tengo a una calle que no es la mía.





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