Eterno nostálgico endeudado,
de promesas que jamás se cumplen,
viajo solitario atado a mi pasado,
hacia la única hoguera que me deslumbre.
Acaso no es mejor ser una estrella errante,
que mendigo de besos cuando cae el invierno,
mejor buscar el calor de sonrisas con picante
en las noches frias de amor en el infierno.
Si dejase de jugar con lo prohibido,
no quedaría de mí más que un barco hundido,
y en el olvido dejaría un destino vacante.
Si al crecer no hubiese creido en lo aprendido,
dejaría de soñar con las tardes que no he vivido,
para morir en un planeta hueco lleno de farsantes.

No hay comentarios:
Publicar un comentario