
de las barbas de neptuno,
no existen esperas elegantes,
ni martes oportunos.
Si soplasen vientos de tornado,
y arreciara el frio,
izad la luna de encelado,
y navegad, navegad sin desvario.
Que a barlovento azulean,
las barbas de los piratas,
que contra viento navegan.
Que con tierra firme sueñan,
las ordas de ratas,
que abandonaron la pelea.
No hay comentarios:
Publicar un comentario